Optimiza tu computadora y aumenta su rendimiento con estos sencillos pasos.

Si has notado que tu computadora ha estado algo lenta o no responde últimamente, sea porque es un equipo muy básico o simplemente está saturada de información, este artículo es para ti.

 

Primero, necesitas aprender el funcionamiento del administrador de tareas, que será el principal programa que utilizaremos para corregir los problemas que tenemos. Aunque es un software muy básico que viene preinstalado de fábrica en los equipos con Windows, siempre es muy útil en estos casos.

Podemos observar que a primera vista el administrador de tareas es un programa sencillo, pero si hacemos clic en la pestaña llamada Más detalles, podremos descubrir el resto de funcionalidades que nos ofrece.

Después de seleccionar la opcion Más detalles, nos encontraremos con una pantalla como esta (en el caso de Windows 10, versiones anteriores son muy similares):

Administrador de tareas expandido

En ésta imagen podemos ver la cantidad de programas que tenemos en ejecución en nuestro equipo, así como sus detalles de consumo de nuestro procesador, memoria ram, uso del disco duro, conexión a internet (si existe) y el uso de la gpu (tarjeta gráfica).

Lo primero que debemos hacer para aumentar el rendimiento de nuestro equipo es deshabilitar las tareas o procesos que no necesitamos en el arranque del equipo, ya que estas se ejecutan desde que se enciende el equipo sin darnos cuenta y perjudican el rendimiento de la computadora.

Para ello, iremos a la pestaña llamada Inicio. En ella nos aparecerán todos y cada uno de los programas que hemos instalado y se inician durante el arranque de nuestro computador.

Después, ya estando en este menú, seleccionaremos las aplicaciones que no utilizamos con frecuencia y daremos clic derecho y seleccionaremos la opción Deshabilitar. Ojo, esto no desactiva la aplicación, solo hace que no se ejecute al iniciar el equipo. Siempre podemos iniciarla ejecutando la aplicación desde nuestro escritorio o menú inicio de Windows.

 

Una vez deshabilitadas todas las aplicaciones que no necesitamos, procedemos a abrir el siguiente programa que nos ofrece nuestro sistema operativo. Este se llama Configuración del Sistema, antiguamente conocido como msconfig. Para abrirlo presionaremos el conjunto de teclas Inicio + R, si no puedes entrar a esta cofiguración, busca en tu menú inicio el programa Ejecutar. Seguido de esto, nos desplegará una pantalla igual a esta:

Aquí escribiremos lo siguiente:
msconfig
Después de escribirlo, daremos Aceptar o Enter.

Una vez terminado el paso anterior, se desplegará la pantalla Configuración del Sistema. Este nos ofrece distintos menús de configuración, desde el sistema en general hasta configuraciones de arranque, que es lo que utilizaremos a continuación.


Configuración del Sistema en la pestaña Arranque

Procedemos a seleccionar la pestaña Arranque y damos clic en el botón Opciones Avanzadas para desplegar la ventana que se muestra en la parte derecha de la imagen anterior. Aquí activaremos la parte en la que dice Número de Procesadores y seleccionaremos el máximo que nos permita la lista desplegable.

Lo que acabamos de hacer es desbloquear todos los núcleos que contiene nuestro procesador, ya que la mayoría de las veces, por ejemplo, en nuestro procesador de 4 u 8 núcleos, solo trabajan 2 o 4 de ellos, limitando así el rendimiento de nuestro equipo.

Por último, debemos ir a los ajustes de nuestro sistema, por medio del apartado Sistema de nuestra computadora. Para acceder a el solo debemos dar clic derecho en el icono de nuestro Equipo, antiguamente llamado Mi PC, y seleccionar la última opción que dice Propiedades y así obtener la siguiente pantalla.

Propiedades del Sistema

 

Aquí, buscaremos la opción en la barra de la izquierda llamada Configuración Avanzada del Sistema y daremos clic en ella. Después de entrar a éste menú, seleccionaremos la pestaña Opciones Avanzadas y en la primera sección de Rendimiento, haremos clic en el botón Configuración. Como resultado arrojará la siguiente pantalla:

 

Estando en el menú Opciones de Rendimiento, seleccionaremos la opción Ajustar para obtener el mejor rendimiento. Esto hará que se desactiven todas las animaciones que son completamente innecesarias para el funcionamiento de nuestro equipo, son mera estética. Si quieres dejar alguna activada, eres libre de hacerlo, pero recuerda que cada opción repercute en el uso de nuestra memoria ram, que es la responsable de darle velocidad a nuestro equipo y navegar entre todas las aplicaciones que tengamos en ejecución.

En el mismo menú de Opciones de Rendimiento que utilizamos en el paso anterior, pasaremos a la siguiente pestaña llamada Opciones Avanzadas. Aquí configuraremos la memoria virtual de nuestro equipo. Esta es la que se encarga de usar un pequeño espacio asignado en nuestro disco duro para utilizarlo como una memoria ram de menor velocidad y así darnos un poco de rendimiento extra en caso de que tengamos poca memoria ram disponible.

Ya en la pestaña de Opciones Avanzadas ir a la sección de Memoria Virtual y dar clicl al botón Cambiar.

A continuación, entraremos a la ventana que se muestra a continuación llamada Memoria Virtual. En ella seleccionaremos la opción Administrar automáticamente el tamaño del archivo de paginación para todas las unidades, es decir, la primera opción, y seleccionar el tamaño personalizado.

Después de estos haremos una pequeña operación. El tamaño de memoria ram que tenga nuestro equipo multiplicado por 1.5 será el tamaño mínimo, y multiplicado por 2.5 el tamaño máximo. Por ejemplo:
Tenemos un equipo con 8GB de memoria ram, su tamaño inicial será de 8×1.5=12GB; y su tamaño final será de 8×2.5=20GB.

Como podrás notar, el tamaño personalizado se mide en MB (megabytes), así que los GB resultantes tendrás que multiplicarlos por 1024. Es decir: 12GB=12,288MB y 20GB=20,480MB.

Advertencia: No asignes mucho espacio de memoria virtual, ya que esta utiliza la velocidad del disco duro, el cual es mucho menor que la de una memoria ram.


Lo último que queda por hacer es reiniciar el equipo para que todos los ajustes realizados se apliquen y notarás los cambios inmediatamente al arranque del equipo, ya que todas las aplicaciones que se inicializaban han quedado deshabilitadas.

Espero que este posts te haya sido mucho de ayuda. Cualquier duda o sugerencia, favor de escribirla en la sección de comentarios.

PD: Como consejo final, te recomiendo que cambies tu disco rígido a un disco de estado sólido, ya que tiene mayores velocidades de transferencia y aumentará considerablemente el rendimiento de tu equipo. Para más información, consulta el artículo sobre unidades de almacenamiento.

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3 comentarios en “Optimiza tu computadora y aumenta su rendimiento con estos sencillos pasos.”

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